jueves, 25 de noviembre de 2010

EL OTRO YO

 
Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo. 
El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de actrices,mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.




 Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo qué hacer, pero después se rehízo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado. 




Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó  que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó. 
Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas.
Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable». 




El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

Mario Benedetti.






Que tengais un buen fín de semana.

9 comentarios:

  1. Aleccionador me recuerda a las fábulas de Iriarte o Samaniego, que siemprae contenían una enseñanza.
    En mayor o menor medida es un poco el reflejo de lo que yo soy. Mejor aun de lo que existe en mi y no dejo que tascienda.
    Precioso, un beso

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  2. Genial Benedetti, genial!
    encantado de estar aquí amiga mía.
    un abrazo.

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  3. Yo creo que la mayoría tenemos esa ambiguedad, ese otro yo, esa bipolaridad, el ying y el yang. Precioso María Rosa.
    Gracias por tu preocupación por mi salud y tus buenos deseos.
    Voy reponiéndome poco a poco.
    Te dejo un cariñoso saludo

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  4. Muy buena reflexión. Gracias.

    Un abrazo cordial.

    ^Paco

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Visitenos, muy inteserante, blog de muy buen contenido Calderas de gas

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. Excelente blog de muy buen contenido, Gracias un saludo Att. calderas de gas

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